Cuando los cristianos nos santiguamos, acompañamos el gesto con la siguiente jaculatoria: "Por la señal de la SANTA CRUZ". Lo hacemos porque para nosotros la cruz es algo sagrado.
La cruz, en tiempos de los romanos fue instrumento de tortura y muerte y de una muerte ignominiosa, por cierto. Pero un día en ella fue crucificado Jesucristo y esa cruz quedó dignificada y santificada, porque en ella por amor a la humanidad el hijo de Dios. Él vino a redimirnos del pecado, a darnos la vida eterna y a entregarnos su vida en el acto de amor más sublime conocido.
Hay determinados colectivos que están empeñados en mezclar estos signos religiosos, sagrados para los católicos del mundo entero, con la Ley de la Memoria Histriónica y quieren, a toda costa demoler cruces que fueron levantadas en memoria de todos los muertos de la Guerra Civil, sin tener en cuenta el bando en el que luchaban, y como no lo consiguen, pintan de rosa y con frases mancillantes una cruz, que por suerte, para muchos vigueses significa mucho. Si determinado bando utilizó la cruz para fines torticeros, no castiguemos por ello al mensajero: la cruz. Pero no solamente pasa esto en Vigo, también quieren demoler la del Valle de los Caídos, de Madrid, con el magnífico grupo escultórico de Juan de Avalos (Patrimonio Nacional) y desacralizar una impresionante basílica, para hacer un parque temático.
Por otra parte, alegando la libertad de culto a la que da derecho la Ley de Libertad Religiosa quieren hacer desaparecer los crucifijos por doquier, porque dañan la vista de los practicantes de otras religiones, o no creyentes. Molestan las cruces y los crucifijos. Le estamos haciendo media Yihad a los musulmanes. ¡Algo huele a chamusquina!.
¿Cuándo van a demoler todos los cruceiros de la ciudad y el vía crucis del monte de la Guía?, ¿Cuándo van a pedir la voladura de iglesias y catedrales?. ¿Cómo reaccionarían los musulmanes si le tocaran algunos de sus símbolos?, ¿Si alguien quisiera reventarles la Kaaba?.
Que barbaridad es esta moda de querer demoler todo lo que está relacionado con Franco, de hacer desaparecer cualquier vestigio de su paso por la historia de España. Nos guste o no, forma parte nuestra historia. ¿Tendríamos que demoler todos los palacios y monumentos levantados por nuestros reyes, por haber sido ególatras, déspotas y autoritarios y morir muchísima gente en su construcción?, ¿Habría que destruir las pirámides de Egipto, las Mayas o cualquier monumento del orbe por los mismos motivos?.
¡Un poquito de cordura, por favor!. convivamos pacíficamente, construyamos y no destruyamos y hagamos entre todo un mundo mejor, más respetuoso con todos. Los católicos también reclamamos nuestros derechos
¡No nos toqueis las cruces!. Nosotros también somos de Dios.
lunes, 12 de diciembre de 2011
viernes, 9 de diciembre de 2011
TANATOS VIAJA EN TRACTOR
¡Horrorizado estoy!. Todos los días, cuando abro el periódico, por la página de sucesos, veo alguna noticia de algún pequeño agricultor gallego que entrega su vida a Tanatos sepultado por el peso de un tractor o de un moto-cultor. No se si será culpa de los tradicionales minifundios o de la peculiar orografía de de nuestra tierra. Pero el caso es que a ninguna autoridad preocupa el problema. Nuestros agricultores son pequeños autónomos a los que no regula la Ley de Prevención de Riesgos Laborales. Tampoco le preocupa nada el tema a la DGT, los accidentes no se producen en vías públicas y en los pequeños terrenos particulares no se pueden instalar radares, ni cámaras, ni señales, ni agentes de la autoridad que impongan sanciones. Eso resultaría anti-económico y el Estado recaudaría muy poco respecto a la inversión efectuada.
Sería muy sencillo obligar a los fabricantes de tractores o moto-cultores a dotar a estos de equipamientos de seguridad: barras anti-vuelco, cinturones de seguridad, cabinas reforzadas...Pero eso encarecería el precio de estas herramientas y los agricultores serían remisos a su compra.
Es sangrante ser testigo impasible de este goteo de trabajadores del agro que rinden tributo a la madre naturaleza por querer obtener de su entrañas sus generosos frutos.
La leyes solo se dictan si son onerosas, si le van a dar pingües beneficios al Estado o a las fuerzas vivas que sostienen su poder.
No podemos permitir que quien nos entrega los frutos de la naturaleza, para que podamos vivir tenga que pagar un tributo tan grande como su vida para su obtención.
Ni las asociaciones de agricultores, ni los sindicatos, ni los propios agricultores se quejan de nada.
¿No vale nada la vida de un agricultor? ¿Cuántas noticias luctuosas de este tipo tendremos que leer en la prensa, escuchar en la radio, o ver en la televisión para que se tome alguna medida al respecto?, ¿Cuando va a organizar Tráfico campañas de concienciación entre agricultores para que no se sieguen vidas en el campo, en vez de legumbres? ¿Cuando se van a distribuir patrullas en los terrenos para concienciar a los agricultores de los peligros del exceso de confianza?, ¿Cuándo se organizarán campañas de operación de inicio y final de cosecha?.
¡Basta ya!, el campo gallego no puede pagar un tributo tan grande por las patatas, el maíz o lo que sea que se recolecte.
Estamos en el siglo XXI y no podemos trabajas con métodos feudales y arcaicos. Se protegen árboles autóctonos. ríos, parques naturales y ¿Quién protege a quién nos da el alimento nuestro de cada día?. No podemos seguir mordiendo la mano de quien nos da de comer o acabaremos muriendo de hambre. ¡Hombre!. Protejamos a nuestros agricultores, aunque sólo sea por egoismo.
Sería muy sencillo obligar a los fabricantes de tractores o moto-cultores a dotar a estos de equipamientos de seguridad: barras anti-vuelco, cinturones de seguridad, cabinas reforzadas...Pero eso encarecería el precio de estas herramientas y los agricultores serían remisos a su compra.
Es sangrante ser testigo impasible de este goteo de trabajadores del agro que rinden tributo a la madre naturaleza por querer obtener de su entrañas sus generosos frutos.
La leyes solo se dictan si son onerosas, si le van a dar pingües beneficios al Estado o a las fuerzas vivas que sostienen su poder.
No podemos permitir que quien nos entrega los frutos de la naturaleza, para que podamos vivir tenga que pagar un tributo tan grande como su vida para su obtención.
Ni las asociaciones de agricultores, ni los sindicatos, ni los propios agricultores se quejan de nada.
¿No vale nada la vida de un agricultor? ¿Cuántas noticias luctuosas de este tipo tendremos que leer en la prensa, escuchar en la radio, o ver en la televisión para que se tome alguna medida al respecto?, ¿Cuando va a organizar Tráfico campañas de concienciación entre agricultores para que no se sieguen vidas en el campo, en vez de legumbres? ¿Cuando se van a distribuir patrullas en los terrenos para concienciar a los agricultores de los peligros del exceso de confianza?, ¿Cuándo se organizarán campañas de operación de inicio y final de cosecha?.
¡Basta ya!, el campo gallego no puede pagar un tributo tan grande por las patatas, el maíz o lo que sea que se recolecte.
Estamos en el siglo XXI y no podemos trabajas con métodos feudales y arcaicos. Se protegen árboles autóctonos. ríos, parques naturales y ¿Quién protege a quién nos da el alimento nuestro de cada día?. No podemos seguir mordiendo la mano de quien nos da de comer o acabaremos muriendo de hambre. ¡Hombre!. Protejamos a nuestros agricultores, aunque sólo sea por egoismo.
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